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lunes, 23 de abril de 2012

No siempre he sido así, antes creía en los cuentos de hadas.


Confiaba en que un día un príncipe vendría a buscarme y tras montarme en un blanco córcel me llevaría a su gran castillo.
Pensaba de veras, que si besaba un sapo, se convertiría en un bello muchacho dispuesto a quererme.
Creía incluso, que los buenos siempre ganaban y que los malos eran castigados y hasta que dejaban de portarse mal.
Llegué a pensar una vez, que era una princesa, con cabellos preciosos y rubios, ojos con largas pestañas, vestidos acampanados de colores vivos combinados con zapatos del mismo tono y una tiara de diamantes.
Me confundí, ahora lo sé.
Con la edad descubres que la realidad no se asemeja en nada a los cuentos de hadas; que los principes no siempre llevan corona, que no montan en caballos sino en motos que emiten fuertes estruendos, que los sapos son sapos, que los malos normalmente ganan y los buenos han de soportar las injusticias que mueven el mundo, y que desgraciadamente no soy una princesa, pues mi pelo se engreña con el agua, mis pestañas no son largas ni oscuras, no visto con vestidos pomposos de colores llamativos y no llevo coronas.
Pero aún así, sigo creyendo en una de las cosas en las que creía de pequeña; los sueños se cumplen, siempre y cuando los desees con suficiente fuerza. Y yo deseo con fuerza más que suficiente todos y cada uno de mis sueños.
W.

martes, 3 de abril de 2012

-Allergic, to what?
-People.

jueves, 16 de febrero de 2012

Mi luz.

Hoy, un día como cualquier otro, se ha encendido la luz de este largo corredor. Hoy, por primera vez, veo por dónde he de ir con total claridad. Ahora sé, dónde apoyar el pie para no caerme, para no tropezarme y para hacer las cosas como yo quiero.
Porque hoy, por fin me siento suficientemente fuerte como para trazar mi propio camino. Hoy, sé perfectamente quién soy y quién quiero ser, y con eso es suficiente. 

lunes, 6 de febrero de 2012

#Viaje a la luna.

Vámonos, vamos esta noche.
Cojamos un tres con destino a la luna. Uno que viaje bajo tierra y que no tenga ventanas. En el que los billetes sean de color fosforito, los asientos de seda roja y en el que nadie conduzca. Porque sabes que no nos hace falta conductor, con solo ir agarrados de las manos podemos ir a donde queramos, eso sí, siempre y cuando no me sueltes.
Así que montemos en ese tren y volemos lejos por esta noche

lunes, 23 de enero de 2012

Afortunada.

No, no soy quién parezco ser. Tampoco soy quién quiero ser ni quién quieren que sea.
Soy solo yo. Una chica rubia, más alta de lo que le gustaría, con unos ojos azules que no tienen nada de especial y una personalidad que no tiene nada que envidiarle a ninguna otra, pero sabes ¿qué?
Que me gusta ser como soy, me gusta ser una más y destacar solo por mis muchos defectos y mis escasas virtudes. Porque soy como soy, pero me gusta serlo.
Me gusta oír música de piano, leer libros de fantasía, tener los cajones del armario repletos de ropa, bailar bajo la lluvia, correr como una loca y tropezar. Sí, me gusta tropezar y caer, porque sé que siempre tendré a alguien que me ofrezca su mano para levantarme y eso es la mayor satisfacción que una chica como yo puede obtener. Saber que por mucho que caiga y se equivoque, tendrá personas a su lado que la ayudarán a seguir avanzando con o sin caídas.
Por este motivo, y no por ningún otro, me siento afortunada.